Web de Félix Sautié Mederos

LEP 503 .- La identidad nacional es decisiva para enfrentar la globalización neoliberal...

agosto 18, 2019

En Especiales

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EL BESIBOL EN CUBA MUY ESPECÍFICAMENTE ES UN FACTOR ESENCIAL DE IDENTIDAD NACIONAL.

 

El Béisbol cubano se va sin medallas por primera vez en Lima 2019

 

Cada nación y cada país, incluso muchas regiones de nuestro mundo tienen sus muy esenciales características e Historia que las identifican especialmente y que juegan un rol muy fundamental en su desenvolvimiento social, económico y político. En tanto que otras partes del mundo, aparecen con una cierta nivelación identitaria compartida en común que las homologan por así decirlo de una forma más comprensible, unas con otras. Esos son factores que, en determinadas etapas y momentos de la Historia específica de estos países, naciones y regiones con una identidad muy profunda y marcada, adquieren un valor determinante para la vida social, económica y política en esos espacios geográficos. La sojuzgación colonial, imperialista e incluso neoliberal últimamente en el mundo globalizado que estamos viviendo, ha hecho y hace todo lo que le es posible para aplastar la identidad nacional de los países, las naciones y las regiones que pretenden controlar y/o que sojuzgan efectivamente para poder controlarlas con una mayor fuerza paralizante devenida como acción práctica concreta al objeto de imponer sus intereses específicos.

Me refiero a realidades que se hacen evidentes día a día, y que hay quienes las desconocen y/o las aceptan tal y como se desenvuelven en sus pérfidos propósitos, solo porque las consideran inevitables, mientras que algunos otros piensan más allá y las consideran que forman parte de un determinado orden “divino” que no es posible cambiar. Las luchas anticolonialistas y el enfrentamiento al neoliberalismo e incluso a los neocolonialismos de nuevo tipo, que tratan de imponerse a los pueblos del mundo utilizando todos los medios a su alcance, que por cierto son muchos y muy potentes; en consecuencia, cuando son genuinas, presentan un enfoque estratégico e incluso táctico de defensa de sus respectivas identidades porque si son despojadas de ellas la acción sojuzgadora se facilitará sensiblemente. La vida más allá de la teoría impone realidades que requieren de la lucha sin cuartel si se quiere sobrevivir.

En este orden de cosas, podemos apreciar, en las guerras del momento de tercera y cuarta generación, lo que los imperialismos y los países capitalistas poderosos del mundo ensayan y ejecutan diariamente en la actualidad, pues entre sus más fundamentales objetivos agresivos y bélicos de nuevo tipo se encuentra la sustitución e incluso la destrucción de las respectivas identidades nacionales de los países que sojuzgan y/o pretenden sojuzgar tratando de imponerles una muy elaborada identidad light consumista y apolítica, que crea un mundo de muchas luces y oropeles pero que conceptualmente es gris e insensible y da fundamento a una cultura y una civilización plana, desinformada y dependiente en grado superlativo. En este sentido, quiero expresar que la identidad nacional fortalece el sentido de pertenencia a un país, una nación o incluso una región del mundo en que vivimos, por lo que llega a ser, además, un recurso determinante para la defensa de los propios intereses específicos.

La identidad nacional y/o regional, constituye un concepto complejo que tiene sus bases esenciales en la unidad en la diversidad y la inclusión; que son en cambio, muy afectadas por los dogmatismos, los esquematismos, las burocracias y las exclusiones elitistas de diverso signo.

La identidad nacional y su defensa muy especialmente para Cuba, ha sido y es un factor esencial en las luchas por nuestra independencia y autodeterminación. Alcanzar e incluso desarrollar una identidad nacional propia ha sido y es determinante para nuestra más efectiva independencia nacional del colonialismo español en el Siglo XIX. Así como en la lucha que desde entonces a la fecha hemos realizado contra vientos y mareas, en una sucesión de generaciones de cubanos y cubanas que nos hemos enfrentado a los intereses neo colonizadores del “Norte Revuelo y Brutal que nos desprecia”; y que, en la Revolución Triunfante de 1959 encabezada por Fidel, obtuvo un triunfo definitivo sobre los intereses externos.

Quiero llamar la atención reiteradamente al respecto, de que uno de los objetivos fundamentales que el Imperialismo tiene planteados contra la independencia cubana, es la acción sutil y sistemática de penetración de su cultura neoliberal consumista (me refiero a la más amplia concepción del término cultura que lo engloba todo incluyendo al deporte) cargada de luces y oropeles de escenografía. Lo perpetra en una ofensiva de penetración sistemática, que se ha propuesto horadar nuestras costumbres, nuestras tradiciones históricas y en definitiva nuestra identidad y cultura nacional, como ablandamiento básico que facilite un establecimiento definitivo en nuestro país de sus intereses de dominación imperial de índole neoliberal.

En este sentido, considero necesario llamar la atención que entre las características específicas de la identidad nacional cubana el béisbol, la pelota como popularmente se conoce por todos los cubanos, ha sido y es un muy destacado factor que nos diferencia esencialmente de otros muchos países del mundo y de nuestra América. Históricamente los cubanos hemos pensado con construcciones de pensamiento y verbales obtenidas del béisbol. Incluso muchas de nuestras expresiones cotidianas, nuestros refranes y nuestros dichos populares se fundamentan en el béisbol y para comprenderlas a cabalidad es necesario conocer el funcionamiento y las reglas de este deporte.

Nuestro enfrentamiento al Imperialismo en muchas ocasiones tiene unas esencias básicas de expresión beisbolera. Quienes han vivido en Cuba y han estudiado medianamente nuestro día a día, encontrarán en la pelota una base esencial para el conocimiento y la interpretación de cómo somos los cubanos y de cómo pensamos, nos manifestamos y actuamos cotidianamente.  

Por otra parte, concretamente tenemos que el idioma constituye un factor muy importante de identidad, aunque hay muchos países que comparten un mismo idioma, pero que en las expresiones, los dichos populares y con algunas palabras específicas se identifican muy especialmente como es el caso de Cuba. En consecuencia, los cubanos tenemos una muy característica manera de expresarnos en la que el béisbol y la pasión que sentimos al respecto, determinan lo que en mi opinión es una muy específica construcción de la forma de expresarnos y de nuestro pensamiento y sensibilidades que se fundamenta en la dinámica e incluso en las reglas específicas del béisbol. Porque nuestra identidad nacional como característica muy propia tiene una muy especial influencia la expresión en clave beisbolera.

Así tenemos y quiero mencionar a continuación algunos ejemplos específicos, solo unos pocos como botones de muestra, porque en general el conjunto total podría ser objeto de un ensayo más generalizado. Considero que verlos de conjunto da una idea más exacta de lo que estoy exponiendo al respecto:

  • Estar arriba de la bola (es la pelota) se expresa cuando una persona se refiere a otra que se encuentra especialmente enterada y actúa en consecuencia.
  • Se llevó la cerca y dio un home run con las bases llenas (una jugada muy especial en la que un jugador obtiene un resultado extraordinario); se usa para expresar que una determinada persona realizó algo muy extraordinario en un momento determinado,
  • Correr por tercera, (Un jugador que corre por la tercera base de tres, en vez de empezar por la primera base) cuando nos referimos a una persona que realiza un acto evasivo y/o se manifiesta en una dirección equivocada.
  • Lo cogieron movido o fuera de base, (cuando un jugador gana una base en el terreno y lo sorprenden fuera de ella y logran sacarlo del juego) es cuando se sorprende a una persona realizando algo indeseable.
  • Lanzarse (tirarse) de barriga, (constituye una acción desesperada en el juego de pelota) Se usa para referirse a una persona que hace algo desesperado con un enfoque total de toda su intencionalidad.
  • Pasar la bola, (es cuando un jugador no reacciona bien cuando la pelota que debería alcanzar le pasa por al lado sin que haga alguna acción concreta para cogerla). Se refiere a una persona que no reacciona ante un problema que se le presenta de improviso y lo trata de pasar a otra.
  • Esconder la bola, se refiere a una persona que oculta un hecho que está realizando para que los demás no lo vean.
  • Irse sin bolas, es cuando una persona abandona un objetivo y se va sin resultado alguno.
  • Parar bola, es cuando una persona detiene algo que le viene encima.
  • Toque de bola, (se refiere a una determinada jugada táctica del juego) Es cuando una persona hace algo sorpresivo para lograr un fin     determinado.
  • Darle en la misma costura (es cuando el jugador golpea con fuerza a la pelota y le da por las costuras que tiene la bola de béisbol), se refiere a una persona que alcanza un hecho muy importante y decisivo.
  • Que bolá, Es una expresión en lenguaje muy popular para preguntar qué es lo que sucede.

Bueno, podría expresar más ejemplos, pero considero que estos son suficientes para lo que quiero plantear al respecto del sentido y de la influencia que tiene el juego de béisbol en el lenguaje de los cubanos y en su identidad muy específica. Es un factor muy determinante y especial en nuestra identidad nacional, que no se presenta igual en otros países y regiones del mundo. Por tanto, en mi criterio muy personal, considero que cuidar y conservar el béisbol es también cuidar la identidad nacional que nos es tan importante para nuestra independencia nacional.

Ocasionalmente en mis artículos y crónicas, muy en especial en los referidos a mis memorias históricas he señalado que nací en 1938; que fue una época intermedia de la República de 1902 que los cubanos pudimos lograr a finales del silgo XIX, y que caracterizó a nuestras estructuras de gobierno hasta que en 1959 logramos una victoria definitiva en nuestros 100 años de lucha. Aquella época de mis primeros años de vida y de peregrinaje terrenal estuvieron caracterizados por la Segunda Guerra Mundial, en que la radio y la prensa plana diaria eran los únicos instrumentos masivos de información de que disponíamos. De esta época, no puedo olvidar que entre los programas de radio que entonces podíamos escuchar, estaban primordialmente las transmisiones de los juegos de pelota narrados genialmente por los comentaristas cubanos de aquellos años en sus detalles más específicos. Considero que aquellos programas eran una verdadera cátedra del béisbol y le debemos mucho a su difusión cotidiana. Recuerdo que en mi casa paterna y en la referencia de muchas familias amigas, relacionadas, y/o simplemente vecinas, eran una de las transmisiones más esperadas y más apreciadas porque se había creado una rivalidad deportiva beisbolera muy intensa que abarcaba todo el país. Actualmente juegan un papel muy destacado al respecto las peñas del béisbol creadas y encabezadas por personas del pueblo. En el Parque Central de La Habana, existe una peña beisbolera de larga tradición.

Esas aficiones por la pelota a que me referí de épocas de mi niñez y de juventud, con sus características propias, llegaron hasta nuestros días, aunque de algunos años para acá, se pueden apreciar algunos problemas de disminución y/o de fracturas que en mi criterio requieren de un análisis a profundidad. El frustrante papel jugado por el Equipo Cuba de béisbol que recientemente participara en los Juegos Panamericanos de Lima, Perú, 2019, ha sido un motivo que ha incrementado en muchos cubanos una preocupación que se ha estado manifestando desde hace algunos años con respecto al béisbol, sin que fueran oídas consecuentes por los que tienen responsabilidades en el desarrollo nacional de este deporte en mi opinión muy personal. Actualmente se produce un verdadero hervidero opiniones a lo largo y lo ancho del país.

Periodistas deportivos especializados que considero son personas egregias que merecen todo el respeto y consideración, así como personas bien informadas y especializadas en el deporte, se han estado refiriendo infructuosamente en los últimos tiempos con insistencia a estos problemas actuales del béisbol cubano. Considero que estos problemas han tocado fondo en la actualidad. Esencialmente al respecto de esas aciagas circunstancias, es que manifiesto mis reflexiones muy personales, en las que además me hago eco de una preocupación popular generalizada que se está expresando en las calles, escuelas, centros de trabajo, en las redes sociales y medios de comunicación en sus secciones de deportes, así como en los más diversos ámbitos en que los cubanos en general podemos manifestar nuestras preocupaciones y criterios.

Quiero añadir también, que recuerdo que aquellas épocas de los primeros tiempos de mi vida que entre los juguetes que de niño eran generalizados, ya fueran de confección sencilla para los más pobres o más sofisticada para los más pudientes, no faltaban los guantes de pelota de lona o de piel según sus precios más baratos o más caros, así como las pelotas de trapos y  las que denominábamos de “polis” porque eran más duras y  más sofisticadas muy cercanas a las profesionales de los juegos oficiales; así como los bates de madera pulida y muchas veces pintados de colores, incluyendo las postalitas con las figuras de los peloteros más destacados, con que los niños jugaban e intercambiaban. Además, había gorras, uniformes, distintivos en una gran variedad con que se identificaban los seguidores de los equipos profesionales del momento. Ahora prácticamente nada de eso existe y los niños no tienen esos incentivos de aquellos tiempos por la pelota. Los niños que en aquellos años que tuvieran el bate, el guante y la pelota, eran los que facilitaban los juegos en los barrios y en las calles. Muchas veces cuando perdían o les molestaba alguna jugada se llevaban el bate, el guante y la pelota y se acaba el juego. Esas actitudes han dado base a una expresión muy cubana al respecto de terminar con alguna actividad específica en la sociedad, cuando se dice que se llevó el guante, el bate y la pelota. También recuerdo que muchos sin recursos, inventaban sus propios instrumentos rústicos para sus propios juegos. Incluso en las esquinas se realizaba una afición muy popular con palos de escoba y chapas o corchos de las botellas en el que se escenifican el bateo y el picheo de la pelota. Era un mundo de pobres y de ricos en el que el béisbol imperaba. Así ha sido durante mucho tiempo y así llegó hasta nuestros días.

En la Revolución Triunfante de 1959, Fidel se convirtió en el máximo impulsor del Deporte como derecho del pueblo y en el desarrollo de la masividad tan necesaria, que algunos han sustituido a partir de sus conceptos burocráticos en una expresión esquemática y burocrática del desenvolvimiento deportivo y sus competencias. En este sentido no puedo olvidar los juegos de pelota de Fidel y sus barbudos, así como aquella muy famosa frase de Camilo Cienfuegos cuando dijo que contra Fidel ni en la pelota. Una frase que es expresión genuina de lo que estoy planteando al respecto de la influencia efectiva del Béisbol en la identidad, el pensamiento y la construcción expresiva del pueblo cubano.

Quiero hacer un especial hincapié en los conceptos del deporte como derecho del pueblo, y en la promoción de la masividad como estrategia básica para cumplir con este derecho. Esto es muy importante para lo que pretendo plantear en este LEP 503 en lo referido a la relación del Béisbol como factor importante en la identidad nacional cubana y a las situaciones que actualmente confrontamos al respecto de este asunto.

En definitiva, quiero decir sin extenderme en un planteamiento que podría ser base para otra tesis completa al respecto de su contenido, además del cual no soy un especialista pero si un observador sistemático y en definitiva un cubano que ama el béisbol con la misma pasión de todos mis conciudadanos, que en el desarrollo deportivo impulsado por la Revolución y muy especialmente impulsado por Fidel, el Béisbol pasión de los cubanos de siempre, logró alcanzar los máximos planos del desarrollo en lo nacional y en lo internacional. Cuba se convirtió en un Campeón mundial imbatible. Eso llenó decisivamente el ego nacional de los cubanos, por expresarlo de una manera comprensible.  Al punto que los juegos internacionales y especialmente con los Estados Unidos se convirtieron en unos muy especiales espacios de enfrentamiento y lucha del diferendo histórico de Cuba y Estados Unidos. Ha sido una verdadera “traspolación” histórica hacia el deporte, de nuestras luchas ancestrales contra el “Norte Revuelto Brutal que nos desprecia” y sus intentos de neocolonizarnos y sojuzgarnos, especialmente el Béisbol.

Y, ¿qué ha estado sucediendo en los últimos tiempos, que me anima a escribir estas reflexiones en mis propósitos de desempeñarme como un cronista de mi época? ¿Cuál es la situación actual del Béisbol cubano?

Considero que estamos ante una real crisis en el béisbol, que se agudizado con el total fracaso de Cuba en el Béisbol panamericano en Lima 2019.Ha sido la gota que ha llenado la copa, de una serie de fracasos internacionales muy sonados en donde el béisbol cubano debía haber sido un referente mundial. Se ha creado una gran decepción en la población y una determinada alarma entre los medios y entre los analistas especializados. Esto en cualquier otro deporte no pasaría de ser más que una crisis interna, pero en Cuba y en la pelota como le decimos los cubanos es realmente algo que nos toca en nuestras fibras nacionales. Es algo que conmueve a toda la población. Es algo que requiere de un análisis profundo en los planos políticos e históricos inclusive. Es algo que, en mi opinión muy personal, no podemos asumir con ingenuidad política ni pasarlo por alto. En resumen, es algo que considero requiere del más profundo análisis político, porque en política las casualidades no existen.

Es el momento pues, de realizar un análisis integral y profundo con la participación de todos los que tengan algo que decir al respecto, porque el béisbol en Cuba cómo he estado explicando constituye un interés nacional de toda la población. En eso mi preocupación es que la burocracia ha logrado establecer un sistema de gestión deportiva en el Béisbol que resulta obsoleto y contradictorio. Considero que es tiempo de actuar con agilidad al respecto, para evitar la estrategia de las burocracias de dejar pasar por alto situaciones como estas esperando mejores momentos. La burocracia trata de desvirtuar siempre las expresiones que le son críticas. Considero que en estos momentos habría que decirles con la pelota no; recordando la famosa frase de Sancho Panza a don Quijote cuando le dijo después del descalabro con los molinos de viento y Quijote quiso arremeter contra los edificios de las iglesias: con la Iglesia no, porque era algo determinante en aquella época de los caballeros andantes. La pelota está en la pasión de todo el pueblo y es un monumento nacional como en aquella época eran los edificios de las iglesias. Esa pasión monumental cubana está defraudada. En este sentido, recuerdo lo que una vez Armando Hart durante un despacho personal me expresó al respecto de las estrategias y tácticas de dejar pasar el tiempo y las cosas, propia de la burocracia en el sentido de que “Hay gentes que le han cogido el ritmo al socialismo y aprenden a bailar a su ritmo” Ojo con los burócratas que tratarán de traspasar sus responsabilidades hacia los demás, especialmente hacia los atletas que son los de abajo y tienen que actuar con unas estructuras y unas reglas establecidas por la burocracia. Aquí hay cambiar todo lo que deba ser cambiado, comenzando por una mentalidad obsoleta que ya no da más.

La masividad propugnada muy especialmente por Fidel que debería ser la esencial estrategia de desarrollo beisbolero, en la práctica concreta se ha dejado a un lado. Ese es un problema esencial que los especialistas deberían analizar exhaustivamente en las comunidades y especialmente en las escuelas a lo largo y lo ancho del país. En mi modesta opinión de quien lo sufre como seguidor que vibra al ritmo de nuestro deporte nacional, es una necesidad impostergable realizar un proceso de análisis de lo que está sucediendo en la pelota. Realizarlo con los técnicos con los especialistas, los comentaristas, los colectivos de la educación en todo el país e incluso los aficionados que se agrupan en las peñas deportivas. Propongo concretamente realizar un debate nacional al estilo de lo que hemos hecho con la Constitución y las leyes, ajustado a las dimensiones del deporte, porque estoy seguro que de las opiniones del pueblo es que saldrán las iniciativas y las medidas que necesitamos. Debatir, dialogar, escuchar a los especialistas consultar al pueblo con la agilidad necesaria es el camino que debemos adoptar para salir adelante en la pelota. Así lo pienso y así lo expreso en mi derecho a opinar y sin querer ofender a nadie en particular.

Continuará

Finalmente les reitero mi correo electrónico con el propósito de que puedan trasmitirme dudas, criterios, opiniones y preguntas: fsmederos@gmail.com

 

Publicado en el Semanario de ciencia y Cultura UNIOCRNIO de Por Esto! y en la sección digital de especiales del periódico Por Esto! de Mérida, Yucatán, México el domingo 18 de agosto del 2019

 

https://www.poresto.net/2019/08/18/la-identidad-nacional-es-decisiva-para-enfrentar-la-globalizacion-neoliberal/

 

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